Tips-Good-Mechanic-Car-MechanicsEn SHOP-REPAIR.COM sabemos que una buena manera de comprender qué le sucede a un coche cuando presenta un desperfecto es conocer su funcionamiento normal. Esta sección está dedicada a explicar sencillamente el mecanismo de un automóvil, haciendo una descripción de sus principales componentes. Con la información aquí disponible Ud. tendrá los conocimientos necesarios para empezar a comprender los síntomas de su coche. De todos modos, esta información básica sobre el funcionamiento de un automóvil no reemplaza la experiencia y el saber de un mecánico profesional calificado para hacer reparaciones.

Motor

El motor es uno de los principales componentes de un coche, ya que es el mecanismo que mueve a un automóvil. Los motores más utilizados hoy en día son los de combustión interna, ya se trate de motor de gasolina o motor diesel, si bien también existen motores híbridos que combinan el sistema de combustión interna con un motor eléctrico.

El motor de gasolina funciona en base a la combustión de una mezcla de aire y gasolina. La mezcla hace combustión dentro de los cilindros que forman parte del motor. En cada cilindro entra una determinada cantidad de aire, a la cual se le añade una proporción menor de gasolina a través de la inyección de combustible. En los coches más antiguos la mezcla de aire y combustible se realiza en el carburador y de allí ingresa al cilindro. En combinación con el sistema de ignición se produce una energía realmente poderosa, capaz de mover las ruedas del automóvil.

El motor diesel, por su parte, también es un motor de combustión interna, pero a diferencia del anterior, funciona por la autocombustión de la mezcla de aire y gasoil. Esto significa que no hay un sistema de ignición o chispa que encienda la mezcla, sino que la combustión se produce por las altas temperaturas producidas por la compresión del aire en los cilindros. La autocombustión sólo es posible con combustibles más pesados que la gasolina, tal como el gasoil, que, además, tiene la ventaja de ser más económico y de requerir menor consumo.

Los motores se distinguen, además, por el número de cilindros que presentan y por su disposición. Pueden tener de tres a doce cilindros, con distintas configuraciones: pueden formar una línea recta, una V o dos líneas paralelas. Cada cilindro tiene un pistón en su interior, que es una pieza que sube y baja, permitiendo la entrada y salida de la mezcla de aire y combustible, a través de válvulas para dicho fin. Dentro de los cilindros se produce la combustión que genera la energía para que el coche se mueva.

Los motores de gasolina, que siguen siendo los más utilizados, funcionan por un proceso de cuatro tiempos, que se lleva a cabo de la misma manera en cada uno de los cilindros. Describimos lo que sucede en un cilindro:

Entrada

En esta fase el pistón se encuentra abajo y la válvula de entrada se abre para que entre al cilindro el aire y el combustible. Se cierra la válvula y queda la mezcla adentro.

Compresión

En este momento el pistón sube para comprimir la mezcla de aire y combustible. Al llegar arriba el pistón la mezcla ha quedado comprimida a una décima parte del volumen primero.

Fuerza

Gracias al sistema de ignición se produce una chispa que provoca la combustión de la mezcla de aire y gasolina. Esta combustión genera una poderosa fuerza que empuja al pistón hacia abajo, de modo tal que éste mueve el cigüeñal o manivela que une a todos los cilindros y así se logra iniciar el movimiento del coche. Los cilindros realizan la combustión en diferentes momentos.

Salida

Se abre la válvula de escape para eliminar el gas quemado mediante el sistema de salida. El pistón sube nuevamente sacando todo el gas restante, luego se cierra la válvula de escape y el proceso de cuatro tiempos vuelve a comenzar.

El motor necesita dos líquidos fundamentales para funcionar adecuadamente, aceite y líquido refrigerante. El aceite es distribuido en todas las partes móviles del motor mediante una bomba. Una luz indica en el tablero la falta de aceite. En cuanto al líquido refrigerante, Ud. encontrará información en la parte dedicada al sistema refrigerante. Por otra parte, es importante considerar el balance del motor, ya que de él depende en buena medida la suavidad al conducir. En esto incide la cantidad de cilindros de un motor, ya que, cuantos más cilindros haya, más rápido se realizan nuevas combustiones y, de este modo, la vibración del automóvil es menor y el deslizamiento más suave. De todas maneras, para reducir el movimiento provocado por las combustiones, los automóviles tienen un disco de metal que disminuye la vibración indeseada. También se suelen agregar ejes de balance para evitar que el motor se mueva y produzca vibraciones al conducir.

Sistema refrigerante

Dado que un automóvil en funcionamiento implica una enorme cantidad de explosiones o combustiones y, dado que por esta razón el motor alcanza altas temperaturas, la función del sistema refrigerante es fundamental. Éste debe mantener una temperatura adecuada para el motor, ya que si éste se recalienta puede destruirse. Existen dos métodos para enfriar el motor, el de aire y el de líquido refrigerante, si bien el más utilizado es el segundo.

En este caso hay un sistema de caños y mangueras dentro del motor por el cual circula el líquido refrigerante, impulsado por una bomba de agua. Este líquido recoge el calor y, ya caliente, llega hasta el radiador, en donde se enfría gracias al aire que llega desde el frente del automóvil (tiene una rejilla para ello). El radiador es un dispositivo metálico formado por tubos, ubicado en el frente del coche. Una vez que el líquido refrigerante se ha enfriado, vuelve a circular para recoger más calor del motor. Este líquido debe no sólo evitar hervir, sino que debe tener anticongelante, para soportar bajas temperaturas del medio ambiente. El líquido refrigerante se compone de agua y anticongelante (una sustancia venenosa). Es importante que el sistema refrigerante mantenga una temperatura media, ni muy fría ni muy caliente, ya que, en el primer caso se gasta más combustible, y en el segundo el motor puede destruirse.

Sistema de ignición

Este sistema tiene como objetivo crear la chispa necesaria para hacer que se produzca la combustión del aire y del combustible contenidos en cada cilindro del motor. Un automóvil cuenta con una batería, es decir, con un generador eléctrico secundario. Se la denomina así porque es un dispositivo que da energía eléctrica pero primero necesita haber sido cargado. La batería de un automóvil ofrece doce voltios. La bobina de ignición transforma esos doce voltios en 20.000 o más voltios, y con ese voltaje llevado al toma corriente de cada cilindro se produce la chispa necesaria para la combustión. El sistema de ignición se encarga, además, de controlar que las chispas se produzcan en los cilindros en el orden correspondiente, en el momento adecuado. Si el chispazo se atrasa, el motor no funcionará. La combustión se realiza en cada cilindro muchas veces por minuto. Los automóviles fabricados desde los años ochenta cuentan con sistemas de ignición controlados por computadora.

Sistema de carga

El sistema de carga es importante porque hace que la batería se mantenga cargada, es decir, que se cuente con la energía eléctrica necesaria para que el motor encienda. Además, el sistema de carga genera la corriente eléctrica que se requiere para mantener el motor en funcionamiento una vez que éste ya arrancó.

El alternador es el generador que carga de energía la batería y que provee de energía al motor mientras funciona. Produce corriente alternante y luego la transforma en corriente directa, dado que los coches actuales necesitan un sistema eléctrico de doce voltios de este tipo de corriente. El alternador funciona con el movimiento mismo del motor, gracias a una correa. Su función es clave, dado que sin este dispositivo la batería se descarga y no puede recargarse, con lo cual no hay corriente para generar las chispas de la combustión iniciales (con una batería descargada el motor no encenderá) ni tampoco energía de reserva por si el sistema de carga falla o para hacer frente a una necesidad extra de energía (en una noche de invierno se necesitan más luces y calefacción, y el alternador puede no dar abasto con todo). Si el alternador no funciona, además, no hay corriente para mantener al motor en marcha.

Transmisión

La transmisión es el mecanismo que permite enviar la fuerza producida por el motor a las ruedas y regularla en distintas velocidades. El sistema de transmisión es necesario para evitar que el motor dé más revoluciones por minuto de las que debe de acuerdo con su límite máximo, ya que si lo hace terminará explotando. Con los cambios es posible conducir un automóvil a diferentes velocidades, sin sobrepasar el máximo de revoluciones por minuto de un motor. El sistema de transmisión incluye no sólo los distintos cambios sino también un punto neutral que desconecta el motor de las ruedas, marcha reversa para ir hacia atrás y punto para estacionar, que evita que las ruedas se doblen y el vehículo se mueva al quedar estacionado.

Los coches pueden tener transmisión manual o automática. Los que tienen transmisión manual cuentan con una palanca de cambios y con un pedal de embrague. Esto significa que los cambios se llevan a cabo manualmente, moviendo la palanca en forma de H y presionando o no el pedal de embrague. El embrague es un dispositivo formado por discos que permite transmitir o no la fuerza producida por el motor a las ruedas. Estos discos giran y se acoplan al motor para transmitir su potencia a las ruedas (embrague en posición “embragado” o “acoplado”, el pedal está suelto) o se desacoplan para interrumpir la transferencia (embrague en posición “desembragado” o “desacoplado”, el pedal está pisado). Cuando se pisa el pedal se desacopla el embrague, para, en ese momento de interrupción de la transmisión pasar de cambio (modificar la velocidad). Es preciso pisar el pedal de embrague progresivamente para que los cambios se realicen suavemente.

El sistema de transmisión automática se diferencia del de transmisión manual porque no presenta ni palanca de cambios ni pedal de embrague. Una vez que se arranca un automóvil con este sistema, los cambios se efectúan automáticamente. Se trata de un mecanismo complejo en el que interactúan componentes mecánicos, hidráulicos y eléctricos. Sus principales componentes son el conjunto de cambios (sistema mecánico de velocidades), el sistema hidráulico (circulación de líquido de transmisión para los ejes y las correas de los cambios) y el par motor. Éste último es un dispositivo que reemplaza al embrague y funciona como él, ya que permite que se transmita la potencia del motor a las ruedas, así como también hace posible que se interrumpa la transmisión para realizar un cambio, sin que el motor se detenga. Otro componente importante es el modulador o cable de aceleración, elemento que controla la velocidad y señala cuándo es preciso cambiar de marcha.

En los últimos automóviles este tipo de transmisión está controlado por computadora. La computadora de un coche tiene sensores que registran la velocidad del vehículo y del motor para determinar cuándo se deben realizar los cambios. Así, los cambios son automáticos, y el coche mismo los regula para evitar excesos en el trabajo del motor que pudieran dañarlo.

Frenos

El sistema de frenos es fundamental en un coche, dado que de él depende en gran medida la seguridad al conducir. Este sistema está formado por un cilindro principal del cual salen mangueras que unen los frenos de cada rueda con éste. Los frenos más empleados son los frenos de disco, dado que tienen mayor duración, son resistentes al agua y tienen gran poder para detener a un vehículo. En algunas ocasiones, sin embargo, se emplea el freno con tambor para las ruedas traseras. El freno de disco está formado por un calibrador con un pistón, dos discos metálicos recubiertos con un material que evita el calor y un rotor de hierro.

El sistema de frenos funciona de la siguiente manera: cuando se pisa el pedal de freno el pistón del cilindro principal empuja el líquido de freno. En cada rueda este líquido empuja el pistón del calibrador que de esta manera hace que los discos ubicados a los costados presionen el rotor. Éste, a su vez, al estar sujeto a la rueda y tener la presión de los discos logra detener el automóvil o disminuir la velocidad. Con los frenos de tambor son dos zapatos de metal los que se friccionan con el tambor unido a la rueda para frenar.

Es crucial controlar que el líquido de frenos esté en condiciones. No debe tener burbujas, porque de tenerlas se reduce la capacidad de freno, haciendo que el pedal se sienta esponjoso. Este tipo de aceite soporta altas y bajas temperaturas, por lo cual no se espesa ni hierve y, de esta manera, puede cumplir adecuadamente con su función. Es muy importante controlar siempre que no haya pérdidas de líquido de freno, para evitar accidentes por el mal funcionamiento de los frenos. Nunca se debe emplear otra sustancia que no sea ésta para este sistema. Por otra parte, la fricción de los discos con el rotor al frenar (o de los zapatos con el tambor) genera una gran cantidad de calor que desgasta estas piezas. Por ello hay que chequear regularmente el estado de los discos y del rotor y realizar los cambios o reparaciones necesarias para mantener el sistema de frenos en óptimas condiciones.

Alineación

La alineación de un coche es la posición adecuada de las ruedas: éstas deben ser perpendiculares al suelo y paralelas entre ellas. Si un automóvil tiene una buena alineación, entonces va a andar correctamente y los neumáticos durarán largo tiempo.

Sistema de encendido

Este sistema eléctrico es el que permite que un automóvil arranque. El componente central aquí es la batería. Cuando se coloca la llave para arrancar un coche se desencadena un proceso múltiple. Con la corriente de la batería se mueve la bomba de combustible y éste se pone en contacto con el aire. Con la energía de la batería, también, se pone en funcionamiento el motor de arranque que activa al motor haciendo que los pistones de cada cilindro dejen entrar la mezcla de aire y combustible. Simultáneamente, la bobina del sistema de ignición transforma los doce voltios ofrecidos por la batería en 20.000 voltios o más y envía este voltaje al toma corriente que genera chispas. De esta manera se produce la combustión de la mezcla de aire y combustible dentro de los cilindros. Una vez que el motor funciona, comienza el trabajo del sistema de transmisión, que se encarga de traspasar la potencia generada por el motor a las ruedas.

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